Por Martín Paoltroni / Cinco acróbatas inspiradas en un poema de Susy Shock, ponen en escena un espectáculo donde cuestionan los estereotipos de género a partir de la historia de un grupo de  “Mostras” en una pensión.

Inspiradas en el poema “Monstruo Mío” de Susy Shock, un grupo de profesoras de acrobacia se dieron a la tarea de montar un espectáculo llamado “Mostra”, palabra que en la jerga de las locas habla de la desfachatez y el histrionismo propio de la mariconería. En este caso, el término fue reapropiado para hablar de la historia de cinco mujeres, cinco “Mostras” que vuelan en un novedosa propuesta de teatro aéreo combinado elementos del arte escénico.

Sentadas sobre el tatami donde a diario dictan clases de tela, trapecio y lira en el Jardín del Tao, las pibas charlaron con La Tetera sobre el proceso creativo que derivó en esta singular puesta en escena.  “Queríamos hacer algo que no fuera una varieté, buscábamos cambiar de formato, pero no teníamos adquirido el lenguaje teatral”, cuenta Martina Arfeliz, en medio de una ronda de mates con sus compañeras mientras afinan detalles para la próxima función.

Por eso, la cursada de un seminario sobre entrenamiento escénico con el actor y director Lautaro Lamas, fue determinante para avanzar con esta idea: “lo convocamos para extender la propuesta, y si bien empezó siendo algo pequeño, fue creciendo a medida que avanzamos con los ensayos”, cuenta la joven y explica que la coordinación actoral quedó a cargo de Lamas, mientras que las chicas aportaron todo lo relacionado a los elementos de acrobacia.

Mostra 2

En cuanto a la incorporación del poema de Susy Shock, Mailén Martínez Garat señala que empezaron a “jugar con las palabras, a deconstruirlas” hasta que finalmente concluyeron en el nombre que consideraron más cercano a la historia que estaban construyendo. “La gente que sabe un poco de luchas de género lo identifica rápidamente, y los que no, les parece algo raro y se preguntan mucho, porque aparte es mostra, no mostrá, pero hay quienes lo interpretan en ese sentido”, asegura.

Por su parte, Agustina Delfino subraya que uno de los aspectos más importantes del trabajo es demostrar cómo se puede “convertir el elemento aéreo en algo que no sea el elemento”. Y agrega: “se trata de adaptar el elemento a la obra y que no sea simplemente subirse, por ejemplo, al trapecio y mostrar lo que una saber hacer”. Además expone que cada una de la historias narra alguna problemática que atraviesa a las mujeres en la actualidad: “lo que más trata de hacer la obra es incomodar, molestar”.

La historia transcurre en una pensión donde “caben muchos mundos: lo femenino, lo masculino, el maternaje, la sororidad, la construcción y la destrucción”, dicen las protagonistas en la descripción de la obra, y agrega Arfeliz que si bien se enfoca en un grupo de mujeres, “la lucha feminista es la lucha de la democracia, la diversidad”. En esta línea, Martínez Garat agrega que aunque no existe un pasaje donde se hable de lo “queer o lo trava específicamente, sí se cuestionan los estereotipos de género, la femineidad”.

Finalmente, Florencia Rodríguez hace hincapié en lo cotidiano de las historias que trabajaron: “Son cosas que a todas nos pasaron y la gente que nos vio en los ensayos o durante el estreno nos comentaba que se nos veía muy naturales  en el sentido de representar situaciones que de una u otra manera forman parte de nuestra vida”. La obra, explican, cuentan con un fuerte componente de improvisación que sirvió de base para la dramaturgia, y que incluso persiste con el objetivo de aportar frescura y sorpresa a cada función.

Mostra, teatro aéreo, puede verse los sábados 21 y 28 de octubre en el Jardín del Tao (Laprida 559)

Elenco: Martina Arfeliz, Eugenia Maldonado, Mailén Martínez Garat, Florencia Rodríguez y Agustina Delfino.
Dirección: Lautaro Lamas

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