“Adela está cazando patos”, es una obra de la actriz y dramaturga Maruja Bustamante estrenada en el 2007. Una década después llega a San José de la Esquina y se resignifica en el contexto de una pequeña localidad. Un beso lésbico frente al presidente comunal  y el desafío de cuestionar  paradigmas retrógrados que sobreviven en el pueblo.

 

“Adela está cazando patos”, es como un túnel oscuro y sarcástico en el que nos mete la dramaturga Maruja Bustamante a través del laburo realizado por el Grupo de Teatro del Revés. Todo transcurre durante la calurosa siesta formoseña en el jardín de la casa de una familia acomodada, mientras aguardan la llegada del cuerpo del gringo Talavera, padre de Adela, para ser sepultado. El clima se enrarece cuando el gringo, no conforme con haber muerto decide aparecerse ante Adela, que es su hija mayor, bajo una extraña (pero tradicional) forma y la desafía a que investigue las dudosas circunstancias de su muerte.

Se encienden las luces sobre el escenario de la Casa de la Cultura “Ezequiel Martinez Estrada”, la luz cae tenue sobre la escenografía negra, en escena: Adela (Magali Barticevic), su hermano Ulises (Juan Francisco Reynaud) y Olivia (Tamara Giraldi), una amiga de la familia. Con vestuarios donde predomina el negro, como si fuese el único color posible para entrarle a esta historia y a estos cuerpos, los personajes descansan aplastados contra la reposera, completamente tomados por la calurosa tarde. Las acciones son detonadas por la muerte y explotan en diálogos fragmentados, con remates que dejan picando las ideas del espectador, y nos introduce al interior de personalidades siniestras y egoístas, que persiguen su propia realización personal: “modernos”, si se lo quiere resumir en una palabra.

Pero esta obra estrenada en el 2007, en el Centro Cultural Rojas, se resignifica poco más de una década después y los cuerpos en escena pasan a tener una lectura política que confronta paradigmas retrógrados. Cuando Olivia muestra el culo lo hace desde un lugar de empoderamiento. El rol de rubia tarada Giraldi lo desarma para convertirlo en una herramienta auténtica para afrontar el mundo, y pone de manifiesto la violencia de etiquetas que generaciones enteras creían copadas. Los cuerpos se erotizan, los personajes ponen de manifiesto sus deseos sexuales, se tocan, se besan, intentan conquistarse, en una promiscuidad capaz de espantar a ese público de ideas demodé. Y es acá donde radica la importancia política de que exista el Grupo del Revés en San José de la Esquina.

En esta interpretación de la obra de Maruja hay un chabón que intenta conquistar a otro, y hay un beso lésbico y por primera vez en el pueblo se visibiliza ante el público la disidencia sexual. Un beso que representa cientos de besos que el pueblo no quiso ver durante generaciones, besos quizás dados en la intimidad que otorgan los maizales, lejos de la contención de las familias, amparados sólo por la inmensidad de la llanura. Un beso lésbico, frente a la torta que puede verse reflejada, y también un beso lésbico, frente a la vieja que nunca aceptó a su hijo puto, un beso lésbico, frente al Presidente Comunal para que sepa que hay formas de amor que la comunidad patriarcal y machista del pueblo ha invisibilizado. Y es esta la más leve de todas las violencias que este colectivo tiene que enfrentar.

 


¿Cómo llegó esta obra de Maruja al Grupo de Teatro del Revés?

Lucrecia Tironi – Yo la vi a Maruja Bustamante en Mar del Plata, en “Maruja enamorada”, ella ahí hace una escena de esta obra y me encanto, le pregunté a Bustamante si la podíamos hacer, me dijo que si, que la busque en librerías que se consigue. La compre, la leí, le dije a Stella Maris Gracia, que en aquel momento se encontraba coordinando el grupo, que quería hacerla. Dudó, por que abordaba una temática complicada, pero me dijo finalmente que le dé para adelante, que si al grupo le gusta la hacemos. Empezamos a trabajarla a mediados de marzo de 2017, Stella falleció el 12 de mayo, y ahí nos replanteamos qué hacer. Decidimos que seguir adelante con esta obra iba a ser el mejor homenaje al legado que ella nos dejó.

¿Qué les pasó al leer estos textos?

Matías Díaz- Ya desde el principio cuando leímos en el texto “concha”, pensamos cómo vamos a hacer para hacer esto.

Lucrecia Tironi- En el texto original el personaje de “Francisca” es un varón, es “Francisco”, nosotros decidimos redoblar la apuesta, en principio por una cuestión estructural, nos faltaban actores, pero nos gustó la idea de exponer dos chicas besándose en el contexto de la obra, una de las actrices que protagoniza el beso tiene 17 años y eso también hace que pese más en el momento que el público recibe la escena.

Juan Francisco Reynaud- Yo, por ser mi primera vez, nunca había leído algo así, entonces me costó mucho interpretarlo. Lo leía, lo analizaba, imaginaba situaciones, pensaba cómo podía hacerlo, porque puede pasar que terminás diciendo algo que no se quiere decir, entonces tenés que pensar bien de qué manera realizar lo que dice el texto. Con los ensayos te vas dando cuenta cómo hacerlo. Cuando uno viene a ensayar tiene una libertad que no se le puede sacar al teatro y esa convicción fue lo que nos permitió avanzar con esta obra. Cuando llegué al grupo los ensayos ya estaban empezados y tuve que hacer las primeras escenas gay y no podía, no sabía qué hacer con el cuerpo, con las manos, no podía abrazarlo o me acercaba mucho y me tentaba. Terminé por mirarlo fijo a los ojos y en la última función le pude mirar la boca, pero hasta el día del estreno seguía con eso… me sentía incómodo, pero incomodo como desde adentro, Lucrecia me decía que lo intente, pero involuntariamente sentía un rechazo, no podía, hasta que aflojé un montón, y en ese sentido veo mi crecimiento actoral.

La deconstrucción de la que habla Reynaud, es el proceso de desbaratar la heteronorma con la que nos educaron. Proceso fundamental por el que tuvo que atravesar para poder poner su cuerpo a disposición de Ulises, el personaje que interpreta. Y hay una parte triste en esto, porque ese proceso lo hizo en la contención amorosa del Grupo del Revés, pero antes pasó por todas las instituciones educativas y queda en evidencia que ninguna le brindó los instrumentos para poder elegir, con absoluta libertad, su identidad y orientación sexual. Pienso en la cantidad de pibes y pibas que esas mismas instituciones están educando hoy, y me pregunto ¿cuándo aplicarán la Ley de Educación Sexual, herramienta fundamental para decidir con plena conciencia sobre nuestros cuerpos.

La obra llega al final sin sacarnos del túnel, será el espectador quien deberá resolver los sentimientos encontrados (¿perturbaciones?).

El Grupo de Teatro del Revés, es un grupo joven, revolucionario, que viene a interpelar al público sanjosesino, a sacudirle la comodidad de sus butacas, a tirarle en la cara que este mundo ya no acepta paradigmas sin las minorías adentro. Y al que le moleste, al que le joda, que recuerde que la obra de teatro ya término, el escenario aguarda sigiloso en la oscuridad la próxima función, pero la evasión fiscal continúa. Aguante la juventud que ya está construyendo un mundo mejor y  Adela está cazando patos, por siempre ♥

 

 

FICHA TECNICA

DIRECCION: Lucrecia Tironi.

ELENCO:

Magalí Barticevic (Adela).

Matías Díaz (Pupuni).

Tamara Giraldi (Olivia).

Tania Johnson (Magdalena).

Paula Mourglia (Francisca).

Juan Francisco Reynaud (Ulises).

Alexis Tironi (Chakal).

 

 FOTOGRAFIA:

Giuliano Carestia.

MÚSICA:

Matías Díaz.

VOCES:

Matías Díaz.

Alexis Tironi.

Tamara Giraldi.

DISEÑO:

Federico Farini

En el mes de mayo la obra se estará presentando en la localidad de Arteaga, en el “Cine-Teatro Alianza”. Para mas info clik aqui

 

 

 

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