Leo Grosso: marica y diputado

La vigésimo séptima Marcha del Orgullo de CABA este año coincidió con el día de lxs militantes peronistas, fecha elegida por el Diputado Nacional Leonardo Grosso para “salir del armario”. A través de un posteo en sus redes sociales Grosso, presidente del interbloque Peronismo para la Victoria y militante del Movimiento Evita, no solo hizo pública su sexualidad, sino que problematizó las contradicciones que enfrentó dentro de la esfera política por los códigos machistas y patriarcales que la rigen. No solo se convirtió en el primer Diputado Nacional no heterosexual, sino lo hizo desde posición disidente.

Mientras prepara las cosas para el mate hago un paneo general del living comedor, allí resaltan dos imágenes de santos ubicadas sobre uno de los muebles. El gauchito gil y una virgen negra, Nuestra señora de la Concepción Aparecida, patrona de Brasil observan desde un estante alto la mesa donde lo espero para comenzar la entrevista.

A diferencia de otros políticos que forman parte de la diversidad sexual, como por ejemplo un Piter Robledo o un Maxi Ferraro que se nombran gays, vos elegiste llamarte marica ¿Por qué?

A mí me parece que es más disruptivo, disidente, incómodo y que establece un poco más la sororidad con el feminismo. Las maricas que echaron de la pizzería me hablaron de “sororidad marica” y creo que se trata de eso.

Estoy convencido de que si queres crear una pedagogía del amor y hacer visible algo, esa respuesta política tiene que correr el límite lo más que se pueda. Marica corre el límite más que gay.

En el posteo fuiste crítico en eso de que a las diversidades o disidencias se nos obliga a “salir del armario” ¿Vos por qué sentiste que era necesario hacerte visible?

Sentía la responsabilidad de hacerlo y tenía que ver con una responsabilidad pública de diputado. Creo que la legitimidad que construyó nuestro colectivo articulando una mayoría alrededor de la no discriminación y en contra del odio, logrando llevar a la Argentina a la vanguardia con legislaciones como la Ley de Identidad de Género y matrimonio igualitario hoy está siendo atacada. Atacada cuando se plantea “No te metas con mis hijos”, como si fuera que una maestra pudiera definir la sexualidad de alguien por dar una clase. Eso es ponernos en un lugar de enfermos o de que alguien nos altera, entonces es no reconocer o no entender lo que somos. Es atacada cuando echan a dos maricas por besarse en una pizzería o cuando dos pibas terminan con una causa por besarse en el subte o cuando nos tapan el mural de Martin Fierro y Cruz besándose acá en San Martín. También fue atender las demandas que muchos compañeros y compañeras que me lo decían buena onda, porque nadie obliga a otro a salir del armario, sino que son procesos personales. Sentía esa responsabilidad, ¿Hasta dónde uno puede bancar el tranco de lo personal? ¿Hasta dónde uno está mirando para otro lado cuando hay una demanda de sororidad marica?

¿Por qué elegiste el día de los y las militantes peronistas para hacerlo?

Yo creo que la militancia peronista nos ha dado grandes victorias, también nos ha dado la espalda muchas veces y quise interpelarla: Bueno compañeros y compañeras ustedes que nos han querido por muchas cosas también tienen que querer esto y abrir los brazos, entenderlo y militar con nosotros para que no nos sigan dejando afuera.

Creo que hay que profundizar la discusión, me vienen preguntando si alguna vez me discriminaron en la política y la realidad es que una vez que te griten algo es horrible, pero es la expresión de algo que sucede en la sociedad y que es permanente. Que no se reconozcan nuestras formas de amar en los imaginarios sociales y la negación de nosotres es peor a que te griten “puto” por la calle. Hay una demanda media fetiche de “¿Cuándo te discriminaron?” Todo el tiempo ¿Cómo puede ser que yo a los 35 años tenga que salir a decir esto? ¿Por qué lo tengo que decir? ¿Por qué se lo tengo que aclarar? ¿Por qué yo tenía que esconderme en la esquina para darle un beso al pibe que me gustaba? ¿Por qué era tímido? ¡No! Porque hay una sociedad que te empuja a eso. Es en contra de eso que yo lo hago público, para que a otros pibes y pibas no les pase, para que no tengan que hacer lo mismo.

Dijiste que esta era tu segunda salida del closet ¿Cuál fue la primera?

La salida con mi familia, compañeres e incluso amigues que fue post matrimonio igualitario, cuando se murió Néstor. En medio de esa angustia y amor estábamos todas las maricas dadas vueltas de sensaciones y ese fue un escalón. Pero después las salidas de closet son toda la vida porque a nosotres nos enclosetan en la construcción que nos dan. Somos masculinos y un montón de cosas, que si desde chiquito eras libres quizás no eras. También existe esa cosa del closet medio misógina, homofóbica y patriarcal. Es un proceso ir destruyendo todo eso en uno mismo, es largo y dura toda la vida porque hay que estar en deconstrucción constantemente en una sociedad que nos construye para el odio.

Creo que las generaciones que le siguieron a la mía son más libres y quiero que las que le sigan sean más libres aún. Que cuando cualquiera se empiece a preguntar existan todas las posibilidades, eso sin duda sería libertad y nos haría más felices. Yo pienso lo que me costó a mí y me quiero morir cuando pienso en las generaciones de mis abuelos. Eso se puede ver en la trayectoria de lucha de las organizaciones, en les referentes del colectivo a lo largo de nuestra historia. Las muertes, la persecución, la tortura, ese encono si eras puto, torta o trava.

Yo creo que es un proceso, no creo que uno se levanta un día y dice “Hoy voy a salir del closet”, aunque lo decidas no pasa.

 

En la foto posteada te estabas besando con Guillermo a quien presentaste como tu “compañero” ¿Qué diferencia existe entre ese vínculo y decir novio o pareja?

Hay una construcción vinculada a la militancia, la idea de compañero/ compañera, también de los y las que cuestionamos el matrimonio en términos generales. También está ligada a la identidad de nuestro colectivo, a poder entender algo a donde no nos dejaban entrar, a renombrarlo, de buscarle otra vuelta, por ahí no queríamos o no podíamos entrar, por ahí en esas normas nunca entraremos y entonces construimos formas distintas de nombrarnos. Es más genuino para mí decir “compañero” y salirse de todas esas formas de propiedad que establece “mi esposo”.Es tratar de no reproducir las formas que nos dejan afuera.

Cuando hacía ese posteo decía lo de la pedagogía del amor, porque fui comprendiendo lo de la pedagogía del amor y la crueldad en la sociedad de Rita Segato. La pedagogía tiene que ver centralmente con la práctica, lo que enseña son las acciones. El neoliberalismo aplica la crueldad excluyendo, reprimiendo y matando. Nosotres aplicamos el amor haciendo visible que hay otras formas de amar que no son las establecidas socialmente, que existen y que tienen que ser respetadas. Es construir en las prácticas otras formas de relacionarse.


¿Crees que existen diferencias entre una marica porteña y una conurbana?

Esta situación que ataque sobre el clima de inclusión y no odio que existía o que empezaba a construirse en Argentina es el resultado de un modelo neoliberal. El neoliberalismo excluye a mayorías y pone a los pueblos en retroceso, cuando pasa eso hay frustración y odio mal enfocado, pero además genera condiciones más injustas para todos y todas. Si ya para un hombre blanco, cis y heterosexual es difícil conseguir trabajo imagínate eso para una trava, torta o marica del barrio. Empieza a correr el filtro, el sistema es así. Sin dudas se ve afectado todo el contexto, pero particularmente las compañeras travestis y trans, estamos viendo que las compañeras trabajadoras sexuales o en situación de prostitución denuncian muchísimos ataques.

 

¿Qué marca para vos la agenda LGBTI+?

 

Yo creo que hay una agenda muy liberal que no está de acuerdo en el Cupo Laboral Travesti Trans porque creen en una falsa meritocracia, porque para que existiera eso debería haber igualdad de oportunidades. El cupo laboral creo que sería la principal demanda y no por una cuestión exclusiva de resolver el trabajo, sino porque las diferentes marchas del orgullo en el país tuvieron como consigna “Basta de travesticidios”. Se conoció el número de que van 72 compañeras asesinadas en lo que va del año, ahí está la responsabilidad del Estado de abrazar a un colectivo que está sufriendo más que ningún otro, porque nuestras compañeras son las pobres también. Nuestras compañeras no son Flor de la V o alguna otra que tenga un buen pasar, son las compañeras de las barriadas más humildes y esas están siendo masacradas. El Cupo Laboral establece una señal política del Estado, un pacto de protección en el marco de un momento de ataque, eso me parece una prioridad.

En Buenos Aires está aprobado desde 2015 y María Eugenia Vidal no lo va a reglamentar por más de que ponga cara de hada buena. Lo cierto es que ellos no van a avanzar en esa dirección, nosotres tenemos que pelear para que se vaya Macri. Si queremos construir una agenda que integre a la diversidad y la disidencia hay que lograr que se vaya Macri. En el neoliberalismo no hay lugar para nosotres, hay lugar para los Piter Robledo que puede haber sufrido discriminación y un ataque pero vive en San Isidro.

Deja un comentario