¿Cómo siguen su vida los heterocuriosos después una historia de sexo y fantasías? ¿Se apaga el deseo? ¿Se mata la curiosidad? Un barra juega a ser la mujer de un pibe en la intimidad de cuatro paredes y desaparece misteriosamente para cumplir los mandatos familiares. 

¿Cómo sigue tu vida? Me pregunto que andarás haciendo. No apunto a tus acciones diarias, terrenales, sé lo que haces. Te veo en Instagram y cada tanto tiramos mensajitos. Mi curiosidad quiere entrar en tu cerebro, en tus ganas, en tus placeres, quiere meterse en tu propia curiosidad ¿La callaste? ¿La mataste?

Me acuerdo que en la cama decías que eras mi mujer, y yo disfrutaba de tu morbo, solo pasabas de noche y traías cerveza. Durante el día alternabas entre el casino y la cancha. Hoy parece que alternas entre tu mujer y tu hijo ¿Nunca te preguntas qué hubiera pasado?

Me acuerdo que en la cama decías que eras mi mujer, y yo disfrutaba de tu morbo

Acepto que no llegué a engancharme pero reconocé que no me diste tiempo. Vos querías que nos vayamos de vacaciones juntos pero tus 30 años llegaron antes que mis días libres y junto con las 3 décadas llegaron las obligaciones. Calculo que también llegaron los mandatos.

En menos de 6 meses conseguiste novia, casa propia y un embarazo. Te dije que lo llames Julián y te reíste. Ahora cuando nos escribimos solo te quejas de él y de ella. A mí me aburre. Yo me quejo de vos.

Cuando me preguntan por vos siempre resalto que sos un barrabrava tierno pero no muestro tu foto, creo que vos no contás que me conoces.

¿En alguna paja te acordás de mí?

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