Políticas víricas en Rosario: nada de nosotras, sin nosotras

A 27 años de la creación del Programa Municipal de Sida,  organizaciones y activistas del VIH plantean una modificación en el funcionamiento del área comandada por el médico Damián Lavarello. Apuntan a la recuperación de las experiencias territoriales por fuera del paradigma de la prevención, piden campañas para terminar con los estigmas y convertir en vinculantes las recomendaciones del comité asesor.  

Por Jaime Jorquera y Mariana González*

Durante el período de gobierno macristra, la desarticulación y el alejamiento del Estado de Derecho, no dejo por fuera a los Programas Provinciales y Municipales de VIH/SIDA. Durante ese año, la primera explosión rosarina de necesidad de reforma del Programa Municipal de Sida, germen del proyecto hoy presentado, se generó a raíz de que algunos activistas  se hicieron presentes en lo que el área considera uno de sus mejores actos: la firma con foto y prensa de proyectos financiado por la Municipalidad.

Si bien desde el activismo vírico se entienden como necesarias dichas financiaciones, no se pudo dejar de pensar ¿Hay tiempo para para fotos y firmas, cuando no han tenido la capacidad de comunicar a los efectores de salud el cambio de medicamentos y/o la alerta por faltantes? ¿Hay tiempo para financiar proyectos de prevención cuando las personas con VIH se quedan sin pastillas?. Ese mismo año, en el que se acumularon los golpes y los traspiés en la gestión de políticas víricas, el resentimiento del daño se hizo eco en las organizaciones de la vida civil, coronando esa furia y angustia en la toma del establecimiento por más de 70 activistas y miembros de la sociedad civil que reclamaban por “respuestas a los faltantes y medicamentos de VIH por parte del Estado.”

Fue en ese momento, donde se entendió que el reclamo y la toma de espacios estatales era necesario, pero aún más necesario era una acción política legal, una acción propositiva para ser realmente escuchadxs y tenidxs en cuenta. Así  nació la idea de reformar el programa que lleva 27 años desde su creación sin ningún tipo de reforma y con una gestión un poco menos que eficiente por parte de su director, el medico Damián Lavarello. Luego de revisar la normativa, entregada en un papiro redactado con máquina de escribir, las organizaciones de territorio entendieron que no podían seguir quedando por fuera del diseño de políticas públicas para quienes viven con VIH.

En septiembre del 2019, organizaciones y activistas se manifestaron frente al edificio del CEMAR en Rosario, en donde se encuentran las oficinas del Programa Municipal del SIDA para reclamar mejoras en las políticas públicas para las personas que viven con VIH.

El Programa Municipal, que está compuesto por 3 comités, tiene uno al que le asigna el nombre de Comité Asesor que hasta la fecha solo ha quedado como espacio abierto a las organizaciones sin ningún tipo de relevancia a la hora de armar políticas o generar unidades de acción. Así fue que con la guía de la concejala Alejandra Gómez Saenz,  desde la Asociación Civil VOX  y Mesa positiva, trabajamos en un proyecto de reforma.

Como punto neurálgico de la propuesta, se pide la vinculatoriedad de los informes del Comité Asesor al Programa Municipal, para que no haya nada de nosotras sin nosotras y que, con la recuperación de experiencias territoriales, se realice el diseño de políticas públicas para quienes viven con VIH/SIDA corriéndonos del paradigma de prevención. Nuestras vihdas no se limitan solo a recibir un diagnostico positivo, necesitamos más. Queremos la cura, porque no hay más tiempo.

Asimismo, se plantea la necesidad de crear campañas con epistemologías víricas y unidades de acción políticas que generen la des-estigmatización del virus y lo complicado de una vida de armarios. Como tercer detalle de relevancia, la propuesta busca cambiar el nombre del Programa, dejando de ser “Programa Provincial de lucha contra el SIDA” para pasar a ser “Programa Municipal de V.I.H/SIDA, Infecciones de transmisión Sexual y Vertical y Hepatitis Virales”.  Necesitamos que todas las realidades víricas formen parte de la atención Estatal.

Activistas de Mesa Positiva y Vox discuten con el titular del programa Damián Lavarello y con funcionarios del área.

El 19 de octubre a las 12:45, nos hicimos presentes en una reunión con concejalas y concejales de Rosario para explicar el cambio de paradigma que el Estado debe tener a la hora de hablar de VIH/SIDA. Un paradigma que ya no puede seguir entendiendo a las políticas en VIH sin las personas que viven a diario con el virus, sin esa recuperación del archivo vírico y de las fallas que como sociedad todavía tenemos. Un paradigma nuevo que las epistemologías víricas vienen forjando por fuera de las farmacéuticas, por fuera de ONUSIDA, por fuera del ya vencido discurso médico y del fármaco-poder.

Con la aprobación de este proyecto tendríamos en Rosario el primer antecedente en esta dialéctica de la sociedad civil y científica con el Estado para la organización de proyecto y leyes. Ahora solo quedar seguir empujando desde todos lados para que los concejales puedan vivir un momento de cambio. Porque a 27 años de la creación de PRO.MU.SIDA, nuevos y mejores horizontes son posibles.

*Jaime Jorquera forma parte de Mesa Positiva Rosario y Mariana González es la presidenta de Asociación Civil VOX

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