Sobrevivientes de una memoria inacabada

El Archivo de la Memoria Travesti – Trans de Santa Fe sembró memoria en donde había silencios y homenajeó a las desaparecidas en dictadura y en democracia. El desafío de recuperar vidas y muertes ocultas tras el velo de la historia heteronormada.

Por Martín Paoltroni

“Si la memoria es de todes, ¿a dónde está la memoria de nuestras compañeras?”. La pregunta se repite incesante y atraviesa el aire como la flecha que metaforizó Atahualpa Yupanqui para hablar sobre la fuerza que tienen las historias ocultas cuando por fin brotan desde las profundidades del tiempo como un hilo de luz. “De nada sirve la pena, la flecha ya está en el aire para llenarse de sol”, escribió el poeta.

En este relato, la flecha es el Archivo de la Memoria Travesti – Trans de la provincia de Santa Fe, y  son sus protagonistas, Marzia Echenique, Carolina Boetti y Karla Ojeda quienes lanzan la preguntan inicial y siembran memoria allí donde había silencios.

Junto a ellas, un equipo disidente y multidisciplinario de jóvenes profesionales, activistas y militantes, acompañan el proceso que se inició a fines del 2020 para reconstruir la vida y la muerte de centenares de compañeras perseguidas, detenidas y desaparecidas en dictadura, y también en democracia.

“Estamos acá recuperando sus memorias, sus historias y sus corporalidades”, dijo Karla durante la presentación del primer acto que el grupo organizó en el marco del 24 de marzo, día de la Memoria, la Verdad y la Justicia que se conmemora todos los años en Argentina para recordar el inicio del golpe cívico, militar y eclesiástico.

Aunque la lluvia obligó a reprogramar la actividad para unos días más tarde, había una presencia vibrante en el ambiente como si se tratara del 24. El escenario elegido para esta conmemoración fue el Paseo de la Diversidad, que tuvo como telón de fondo a un inmenso aquelarre de maricas, tortas, lesbianas, travestis, trans, intersexs, no binaries e identidades disidentes que hicieron la ronda de la memoria.

“Hoy estamos reivindicando a nuestras desaparecidas, a nuestras muertas, a las que no resistieron tanta represión”, apuntó Marzia con el corazón en la mano. Era media tarde, pero en el parque había un silencio inusual desnudando la emoción contenida. “Yo soy una reparada también, aunque tengo diferencias con esa palabra porque nunca van a poder reparar el mal que nos han hecho, ni a nosotras ni a nuestra familia”, sentenció.

Unos minutos antes, Carolina explicó el significado de haber recibido una compensación estatal por los años de detenciones arbitrarias y represión: “El gobierno entendió que hubo persecución en el ámbito de la diversidad sexual, lo cual llevó a un despliegue punitivo por parte del Estado como estrategia de control social a quienes expresábamos públicamente nuestra identidad de género diferente a la de hombre/mujer”.

Después, el aire se enredó de poesía y fue el tiempo de la trava/ torta Laurita Gosh con un relato sobre la tía Rubén y los silencios que sobrevuelan a menudo las vidas de las identidades feminizadas. También fue el momento de la poetrava peronista Morena García con sus versos que hacen temblar cualquier versión paki de la historia. A los gritos, sí, y con una belleza que desarma cualquier alegato negacionista.

“Somos el trazo de tinta roja que taparon con el codo/ Somos las semillas al viento en esta tierra desolada / Somos la amalgama de esta historia mal contada. / Somos una y cientos/ Una vieja marejada, que agita y rompe la comodidad de las barcazas que descansan en el recuerdo satisfecho. Somos esa voz no contemplada. / Hoy aquí, somos. No víctimas, sino sobrevivientes de una Memoria Inacabada.”*

Y como la alegría es, y siempre será travesti y lesbomaricona, el cierre de la tarde fue un inmenso abrazo en forma de canciones que nos dio Ayelén Beker, el mito viviente de la cumbia rosarina, al decir de Susy Shock. En el fondo, algo parecido a un río templaba nuestros corazones agitados. ¡Pero atentas chicas! No era el Paraná, sino el rumor de todas las compañeras desaparecidas y ahora presentes, danzando al son de nuestra bailadora.

Fotos: gentileza del Archivo de la Memoria Travesti Trans de la provincia de Santa Fe

*Fragmento del poema leído por Morena García

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